¿Podrán las ciudades de Latinoamérica implementar una movilidad más sustentable, sana y productiva? Una clave para la respuesta: la electromovilidad. Te explicamos en qué consiste.

Actualmente en la ciudades de América Latina, el sector transporte es uno de los medios que más gases contaminantes emite a nivel mundial, de acuerdo con los datos de WRI (2015). No es de extrañar que los habitantes de las ciudades de esta región también se enfrenten con problemas de salud ocasionados por la polución atmosférica: enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer están en la lista.

Si se quiere enfrentar esta realidad, la movilidad de estos países necesita ideas innovadoras que reemplacen a la antigua manera de seguir moviéndonos con vehículos impulsados por combustibles fósiles, y así poner un alto a la contaminación del medio ambiente. Es aquí donde entra un término futurista: electromovilidad.

¿Qué es la electromovilidad y por qué es tan relevante? 

Se entiende por electromovilidad al uso de vehículos que se mueven gracias a un motor eléctrico, como lo pueden ser algunos automóviles, monopatines, motocicletas, bicicletas, trolebuses, trenes o autobuses. Este tipo de vehículos hicieron su aparición gracias a la necesidad de dejar de gastar los recursos naturales, como el petróleo o el gas natural. Además de que son una solución para combatir el cambio climático, sin mencionar que a la larga los costos operativos de este tipo de vehículos es mucho más bajo. 

¿Cómo se ha implementado la electromovilidad en el mundo? 

Hoy en día es en Europa donde más se habla de electromovilidad. En Noruega por ejemplo, el 50% de los automóviles que se vendieron en 2017, fueron híbridos y utilizaban el hidrógeno como combustible. Esto hizo que el país se colocara como líder en electromovilidad en su continente. 

Por otro lado, en Asia, China es el líder; pues además de vender alrededor de 1,720,00 autos hibridos y eléctricos en todo el país, entre 2011 y 2017; toda la flota de autobuses del transporte público de la ciudad de Shenzhen, fue reemplazada por vehículos eléctricos. 

Otro ejemplo que podemos destacar es el de Polonia, que gracias a los requisitos para mejorar la calidad del aire impuestos por la Unión Europea, comenzó el desarrollo de un paquete de regulaciones para la movilidad eléctrica; donde se destacan el Plan de Desarrollo de la Electromovilidad y la Ley de Electromovilidad y Combustibles Alternativos, entre otros.

La idea es impulsar y promover el uso de tecnología en los medios de transporte.

¿Cómo la pueden implementar los países Latinos? 

Para comenzar a pensar en la electromovilidad como un camino viable para Latinoamérica, se deben establecer pautas sobre requerimientos técnicos, financieros, legales e institucionales. Así lo considera el Director General de Políticas para el Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Juan Carlos Arredondo. La idea es impulsar y promover el uso de tecnología en los medios de transporte e implementar políticas públicas que prioricen el mercado de vehículos eléctricos o híbridos. Esto involucra asegurar que la energía provenga de fuentes limpias y renovables, y fomentar la investigación y desarrollo de tecnologías de movilidad eléctrica. 

Por su parte, durante el taller y mesa de diálogo “Electromovilidad con énfasis en el transporte público”, se amplió esta idea. Este evento se llevó a cabo recientemente por parte de WRI México, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Bonobras) y la Iniciativa Transformación para la Movilidad Urbana. Ahí, el Director Ejecutivo de la Iniciativa Climática de México, Adrián Fernández Bremauntz, puntualizó que uno de los retos más grandes de la electromovilidad es implementarla en el transporte público. La razón es que esta propuesta necesitaría del completo apoyo federal, de la sociedad, los operadores, etc. No obstante, si se llevan a cabo las regularizaciones pertinentes, así como un control del sistema eléctrico, será posible cambiar el parque vehicular de las ciudades por uno eléctrico. Esto sin duda impulsará la industria de esta gama, al tiempo que generaría un significativo cambio en el medio ambiente.