El cobro del transporte es un elemento central en las estrategias en movilidad: permite un mayor control, dificulta la corrupción, y eleva la seguridad de los viajes. 

En el lenguaje de los medios de transporte público el recaudo es la manera como se cobra el pasaje de los usuarios. Originalmente se pagaba con dinero en efectivo, monedas, pero ese es un sistema inseguro. Posteriormente, se ha hecho con boletos prepagados y, más recientemente, con sistema de prepago donde al momento de abordar la unidad debes presentar tu tarjeta  en el lector, que con antelación ha sido “cargada” en alguna de las máquinas destinadas a ello.

Actualmente, la Ciudad de México ya cuenta con un sistema de recaudo en la mayoría de sus vehículos de transporte público. Este sistema de recaudo lo podemos ver implementado en algunas unidades del transporte público, por ejemplo en los camiones de los Corredores G1 Y G2, donde a través de unas “maquinitas” pagas el importe exacto de tu pasaje. Este mismo sistema lo encontramos en el Metrobus, que usa el prepago.

Evidentemente, este sistema mostró ser más productivo que el uso de monedas o boletos. Hace poco el  Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) se amplió para no solo ofrecer su servicio de sistema de prepago para el Metro y Metrobus, sino también para el Trolebús, Cablebus, Tren ligero y Ecobici, que se podrán pagar con una sola tarjeta que ya está disponible para todo el público, por otro lado se informa que para los transportes concesionados estará disponible el servicio hasta 2020. 

Por otro lado, existen empresas privadas como Handsurf y Allride, que están comprometidas a mejorar la movilidad, que también piensan en el método de recaudo electrónico o de prepago como una una herramienta utilizada a través de sus aplicaciones para smartphones, que ayuda a mejorar la seguridad del transportista y del usuario, así como una transparencia a la hora de efectuar los pagos. 

¿Cómo funciona el sistema de prepago?

El sistema de prepago consiste en poner en operación elementos que van de la mano con la tecnología como son: 

  • Tarjetas sin contacto: se inscribe un monto de “dinero electrónico” (utilizable únicamente en el transporte).
  • Lectores de tarjetas: en máquinas de recarga o lectores/validadores de pago en los sistemas de transporte.
  • Un solo sistema central: maneja los consolidadores de información y bases de datos. Permiten realizar estadísticas y cerrar el círculo del flujo del dinero electrónico para verificar que no haya fugas.

Dentro de la Ciudad de México ya existen varios operadores que tienen su propio sistema central, pero estos se agregan a uno en común para supervisar todo en conjunto y repartir el dinero. Ejemplo:  Metrobús tiene un sistema central común de todas sus líneas, mientras que cada una tiene un sistema central propio. Por ello, implementar una Tarjeta de Ciudad que englobe todos los sistemas de transporte de la ciudad (como la que próximamente estará en funciones) ayudará a crear un recipiente común que recupere todos lo datos de los subsistemas. 

Esquematización de un sistema de recaudo, extraído del artículo no publicado  “Elaboración de un plan maestro de prepago en la ciudad de México”, creado por WRI México

Implementar este sistema será la principal herramienta para la transformación del sistema de transporte público de la CDMX. A través de la centralización de recursos y el establecimiento de estructuras administrativas y de fiscalización tales como el organismo regulador del transporte concesionado y las plataformas tecnológicas de supervisión de flota, será capaz de gestionar y controlar el servicio de transporte que atiende a la mayoría de la población.