Si queremos reducir nuestra huella de carbono, debemos considerar que nuestras opciones de movilidad tienen un costo medioambiental. Seas usuario de transporte o tomador de decisiones en políticas públicas, esto te interesa.

En los últimos 100 años se ha presentado un incremento en la temperatura superficial, terrestre y marítima de alrededor de 1.2 a 1.5 C°. La mayoría de las personas podemos llegar a pesar que este cambio climático es consecuencia de las malas decisiones de las grandes empresas, y que son estas el mayor contaminante del medio ambiente. Sin embargo, este problema también es consecuencia de actividades muy rutinarias, como los traslados diarios de las personas. 

En México las consecuencias del cambio climático se han ido presentado con más frecuencia en la última década. Por ejemplo, el año 2011, fue el que tuvo mayor número de sequías a nivel nacional. Además, el aumento de ciclones y huracanes se ha visto reflejado en los últimos años; en 2018 fueron más de 7 los que azotaron la república. El nivel del mar se eleva hasta 9.16 milímetros por año en algunas regiones del país

¿Por qué es el cambio climático una consecuencia de la mala movilidad? 

En México el tema de la movilidad es algo de lo que últimamente se comienza a hablar con más frecuencia. A pesar de las muchas alternativas que hay en medios de transporte en el país, hay una deficiencia tanto en daño medio ambiental como en la insuficiencia para cubrir la demanda. 

El promedio de ocupantes por auto es de 1.5

Sin TRÁFICO, junto con el IMCO, dieron a conocer el pasado 10 de septiembre, los resultados de una investigación sobre congestión vehicular en 32 ciudades de la república (que son las más transitadas). Según el estudio, el promedio de ocupantes por auto es de 1.5. Este tipo de priorización en la planificación urbana solo ha hecho que las ciudades aumenten su parque vehicular, trayendo como consecuencia el incremento desmedido de emisión de gases. Durante décadas se creyó que los automóviles podrían extender las redes de comunicación, y que garantizaban una mejor estructura económica al ser el medio de transporte más rápido. Pero esto solo trajo como consecuencia una congestión vehicular en las ciudades más grandes del país.

México se encuentra en el decimocuarto lugar de emisiones de CO2 a nivel mundial. En un total de 26.2% de este contaminante, el 23% pertenece al transporte mediante gasolina y diésel

El transporte público es otro sector de la movilidad que también afecta al medio ambiente. En México la demanda de viajes en el transporte público va del 60% al 80%; sin embargo, se gasta más en infraestructura para el automóvil que para este servicio. En el caso de la Ciudad de México, la falta de renovación y la ampliación de la flota de vehículos para traslado masivo, también traen como consecuencia el uso desmedido del automóvil. Por otro lado, la mala calidad del servicio también aporta mucho a la contaminación del medio ambiente. La mayor parte de la flota de este servicio es altamente contaminante, pues las unidades sobrepasan los 20 años de servicio. Aunque en los últimos años ha habido una renovación de unidades, algunas muy antiguas siguen operando, y las nuevas siguen siendo dependientes de combustible fósil. 

¿Cuáles son los retos que tiene el país para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)? 

Si México quiere ayudar a combatir el cambio climático, debe comenzar por implementar estrategias en movilidad, que garanticen ciudades limpias y óptimas que ofrezcan una buena calidad vida. 

¿Tú qué medida de estás implementando para reducir tu huella ecológica? 

  • Primero: mitigar la emisión de GEI por parte de su transporte público; puede lograrse a través del uso de unidades 100% eléctricas o híbridas. Esta medida ya comenzó a debatirse dentro del Plan Estratégico de la Alianza por la Electromovilidad. 
  • Segundo: dejar de priorizar el uso del auto. No invertir tanto en infraestructura para este medio, y sí para el transporte público. 
  • Tercero: priorizar la micromovilidad. Uso de bicicletas, monopatines, autos eléctricos e invertir en ciclovías. 
  • Cuarto: voltear a ver nuevas alternativas de movilidad como lo son el vanpooling y el carpooling.
  • Quinto: las personas deben comenzar a dejar de ver el auto como el único medio de transporte. Esto se puede lograr con ayuda de las organizaciones tanto privadas como públicas. 

¿Cómo pueden las organizaciones ayudar con la mejora del transporte? 

  • Dar incentivos por el uso del transporte público o el transporte empresarial. 
  • Gestionar el uso de autos compartidos, o aplicaciones de vanpooling
  • Crear una figura de “gestor de movilidad” para coordinar y dinamizar el uso de la micromovilidad

Es evidente que el transporte debe comenzar a poner como prioridad al medio ambiente y a los usuarios. Pero como la movilidad la hacemos nosotros, también debemos actuar. ¿Tú qué medida de estás implementando para reducir tu huella ecológica?