Esta es una verdad incómoda: los gobiernos han innovado muy poco en cuestiones de movilidad. Por eso, se les planteó esta iniciativa, y ellos se comprometieron.

En 2018 se lanzó un desafío a los candidatos a la presidencia y a los gobernantes de México. Se trataba de “Yo me muevo”, una iniciativa de innovación en movilidad propuesta por organizaciones no gubernamentales, como WRI México (la organización que creó a Propulcity). La idea consistió, tal cual, en invitar a candidatos a puestos públicos para firmar la iniciativa. Si los candidatos resultaban electos, debían comprometerse a llevarla a cabo.

Lo que debían de firmar era una agenda de movilidad que apuntara hacia cosas que todos necesitamos: una mejor infraestructura vial; seguridad para peatones, ciclistas, conductores y pasajeros del transporte público. Pero iba más allá, al solicitar medidas que disminuyeran el uso innecesario de vehículos. En fin, todo se resumía en destinar recursos para que los traslados de las personas fueran más sustentables.

Lograr eso implica poner en marcha la filosofía de los tres ceros: cero emisiones de gases de combustibles fósiles y contaminantes; cero muertes por motivo de una mala planeación de la movilidad (producidas por accidentes de tránsito, el sedentarismo y la mala calidad del aire), y cero inequidad en el acceso a transporte urbano de calidad.

Para no hacer el cuento largo, la iniciativa “Yo me muevo” está constituida por 7 puntos:

1. Desarrollo urbano sostenible

Se trata de apostar por ciudades que se desarrollen con uso de suelo mixtos (zonas de trabajo junto con vivienda y comercios), para alcanzar una equidad en el crecimiento de la población.

2. Cambio radical del transporte público

Es aumentar la calidad, seguridad y accesibilidad del transporte de pasajeros. También ampliar su cobertura para que toda la población viva a una distancia razonable de los sitios de abordaje; y así reducir los tiempos de viaje y aumentar la seguridad.

3. Movilidad peatonal y ciclista

Invertir en infraestructura para garantizar la seguridad de quienes caminan o andan en bicicleta es incentivar el uso del transporte limpio y eficiente.

4. Seguridad vial

Es priorizar la seguridad de los usuarios del transporte, así como la de los peatones. Esto obliga a invertir en iluminación, banquetas, pavimentación de las calles; en accesibilidad y visibilidad de los transportes.

5. Reducción y optimización del uso de auto

Crear conciencia del cambio climático y desincentivar el uso del automóvil u optimizar su uso a través de medidas que prioricen los viajes compartidos. También es fomentar la innovación en la movilidad que presenten nuevas alternativas para el uso del auto.

6. Gobierno abierto

Crear mecanismos que garanticen la honestidad y transparencia de las actividades del sector público, y promover el combate a la corrupción.

7. Inversión para la movilidad sustentable

Apoyar a la formación de un Sistema Integrado de Transporte,  que invierta en el desarrollo, mantenimiento e innovación de la movilidad. Esta iniciativa al no ser perteneciente del gobierno busca que se le dé seguimiento a la movilidad sin importar el cambio de gobernantes, con el fin de mantener un constante crecimiento en el sector.

Dejemos de imaginar gobiernos que sigan estos compromisos en pro de una movilidad sustentable. Es nuestro momento, como ciudadanos, de exigir que la agenda de esta iniciativa sea una prioridad en quienes toman las decisiones de política pública.